¿En qué te ayudamos?
Antes de aceptar
cualquier acuerdo,
conocé el valor real
de tu
reclamo.
Después de un accidente de tránsito, la primera pregunta es si el reclamo es viable: quién es el responsable,
qué cobertura tiene, cuál es la capacidad de pago real de la aseguradora y qué rubros corresponden según las
circunstancias del hecho.
No todos los casos tienen el mismo recorrido. Por eso, lo primero que hacemos es analizar tu situación en
detalle — antes de prometer resultados y antes de dar cualquier paso formal.
Lo que sí es claro en todos los casos es que no hay que firmar nada sin asesoramiento adecuado. En las horas
y días posteriores al accidente, la otra parte o su aseguradora puede intentar cerrar un acuerdo rápido. Ese
acuerdo rara vez refleja el daño real sufrido.
Daño físico y lesiones
Incapacidad temporaria o permanente derivada del accidente.
Daño moral
Sufrimiento, angustia y afectación psicológica producidos por el hecho.
Daño al vehículo
Reparación o valor de reposición del rodado dañado.
Gastos médicos y de traslado
Medicamentos, tratamientos, rehabilitación y movilidad.
Lucro cesante
Ingresos que dejaste de percibir durante la recuperación.
Daño psicológico
Secuelas psicológicas acreditadas por profesional de la salud.
¿El accidente fue reciente? Consultanos cuanto antes. Hay plazos legales para reclamar y
la evidencia del hecho se puede perder con el tiempo. Actuar rápido marca la diferencia.
No firmes nada sin consultarnos primero. Una vez que aceptás un acuerdo y firmás, es muy
difícil — y en muchos casos imposible — reclamar más adelante.